La ciencia tras el planchado

La semana pasada, con el tiempo veraniego que hacía, quise sacar a pasear una camisa que tenía guardada en el armario desde verano, y para mi sorpresa me la encontré así:

La camisa antes de planchar.

            Después de la sorpresa vino la frustración, al asumir que tendría que plancharla, y no pude evitar pensar en por qué se arruga la ropa, aunque no supe cuál era la respuesta. Tras indagar en internet en busca de una explicación, no me ha sorprendido conocer que para esto también existe una explicación científica, así que aquí la comparto:

Para comprender la naturaleza de estas arrugas, vamos a partir de la estructura molecular de la camisa. Es de algodón, que es una fibra textil cuyo principal componente es la celulosa. La celulosa es un polímero formado por moléculas de glucosa. Si nos imaginamos un collar de perlas, cada perla sería una molécula de glucosa y el collar entero la celulosa. Bueno, técnicamente, eso sería una fibra de celulosa; el polímero lo formarían muchísimos collares puestos en fila. Las moléculas de glucosa están unidas a otras mediante puentes de hidrógeno (tanto en la misma fibra de celulosa, como con las adyacentes) unas uniones que forman los átomos de hidrógeno con otros elementos con los que tiene gran atracción, como el oxígeno. Estas uniones, cuando están presentes en grandes proporciones son las que otorgan a la celulosa su particular resistencia.

Los puentes de hidrógeno también son responsables de algunas propiedades del agua , como su alto punto de ebullición y su gran tensión superficial.

Volviendo al tema de la ropa, cuando un tejido derivado de la celulosa se moja, las moléculas de agua (formadas por hidrógeno y oxígeno) entran en contacto con los puentes de hidrógeno existentes en el polímero, debilitando estas uniones y reorganizándolos desordenadamente. Las arrugas que vemos en la ropa son los puentes de hidrógeno desordenados que se han fijado durante el secado.

Este es el momento en el que recurrimos a la plancha, que básicamente lo que hace es revertir el proceso descrito, combinando tres factores idóneos: el calor, la humedad y una presión mecánica. El agua que le añadimos a la plancha se convierte en vapor gracias al calor de la electricidad, y este vapor, al presionar la plancha contra la camisa, entra en contacto con las fibras de celulosa. La combinación del calor y el vapor facilita la debilitación de los puentes de hidrógeno, y la fuerza mecánica proporcionada por el movimiento unidireccional de la plancha, alinea esas uniones y las fibras de celulosa, consiguiendo, como consecuencia, que la camisa vuelva a estar lisa y lista para lucirla.

La misma camisa de la primera foto, después de planchar.

Ahora también podemos entender mejor por qué en días calurosos y húmedos o después de haber sudado mucho, las axilas son zonas propensas a la aparición de las arrugas en las camisetas. El sudor y la fricción en esas zonas del cuerpo afecta también a los enlaces entre las moléculas de la fibra de la camiseta, aunque no en el mismo nivel de lo descrito.

Referencias bibliográficas
https://spectramagazine.org/featured/the-science-of-ironing-clothes/
https://pubs.rsc.org/en/content/articlepdf/2012/sm/c2sm07151g
http://www.tikp.co.uk/knowledge/material-functionality/crease-and-wrinkle-resistance/basic-principles/
https://organicclothing.blogs.com/my_weblog/2008/11/why-natural-fiber-clothes-wrinkle.html

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Crea tu página web en WordPress.com
Empieza ahora
A %d blogueros les gusta esto: